Esta es otra de las cosas que hemos cojido de los americanos. Porque antes de la "americanización" que estamos sufriendo, todo era distinto. El dia de hoy se dedicaba a rememorar a todas aquellas personas queridas que habían muerto (que algunos aprovechaban y rezaban por la suegra, para ver si la palmaba). Era un tiempo de oración, reflexión, de llorar, de estar con la familia, de ir al cementerio a llevar un ramo a la tumba del muerto... cosas que se hacían casi con el rigor que antiguamente llevaba el luto.
Hoy en día, este es un día de fiesta. Es algo así como una antesala al carnaval (fiestecita que, por cierto, tambien se las trae). La gente rie, se disfraza, sale por la noche a mover el esqueleto, se esconde detrás de alguna esquina para pegarle el susto padre a más de uno... en definitiva, la gente se rie de la muerte y de todo aquello que pertenece al lado mistico de la realidad.
De todas formas, aunque digan lo contrario, aqui en España no está muy implantado esto de Halloween. Vale que lo celebramos, que en ese día hay programación especial en la tele y que nos disfrazamos y salimos a las discoteques, pero creo yo que tendrá que pasar algún tiempo antes de que en Halloween los niños salgan a pedir caramelos a casa de los vecinos al grito de la ya mítica frase "¿truco o trato?", de que hagamos competiciones a la luz de la luna de agarrar manzanas con la boca metidas en un barreño de agua o de que hagamos botellones a la luz de las velas en pleno cementerio (bueno, esto ultimo no es porque Halloween no este muy implementado, sino porque da un poquillo de acojone y tal).
Bueno amigos, para que paseis una buena y bonita noche de Halloween, aqui os dejo una ilusión optica para que os dejeis un ratejo los ojos. Aqui abajo veis una imagen de dos tios, uno con una mala leche de la hostia y el otro tan normalico, no? Pues ahora con la imagen en la pantalla, alejaros un poco bastante de la imagen. El primero de ellos, que no os soportaba, cuando os habeis alejado se habrá vuelto normal. El otro, en cambio, os quiere mucho con lo que al haberos alejado de él se habrá cogido un cabreo de tres pares de narices. Acojonante, ¿no?
